Del abrazo del 10, al café con el “maestro”

La cábala con Messi, una charla con el mejor relator de todos los tiempos. 22 partidos vistos en un solo mundial. Lejos de todo, pero el mejor de todos: Qatar nos deja una experiencia irrepetible.
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(Julio Quiñones, enviado especial-Doha) Todo periodista deportivo o en su mayoría le gustaría poder estar acreditado y hacer la cobertura de un mundial de fútbol, pero cada experiencia es diferente y jamás te imaginas con las cosas que te podes cruzar.

Nuestro primer objetivo desde que llegamos a Doha el 18 de noviembre fue retirar nuestra credencial y diagramar la cobertura de los partidos diarios.

Y así fue corriendo los días viendo cada partido solicitado, siempre priorizando los encuentros de la selección Argentina. Además de buscar algunos misioneros en Qatar. Otro de los objetivos era poder realizar la cobertura en los ocho estadios y lo logramos;

Cada escenario con sus particularidades nos fueron deslumbrando y sorprendiendo por sus diseños y estructuras con una temática diferente. Tal vez la parte negativa fue que en varios partidos, estos estadios se vieron con varios “claros” que reflejaban la poca gente no cubriendo las expectativas de lo que genera un mundial.

Otro los puntos a destacar fueron las distancias. Si bien este mundial se disputó en un solo lugar, no todo fue como esperabamos. Los recorridos para poder llegar a los estadios no eran del todo corto. Los protocolos y el excesivo orden generaban por momentos fastidios teniendo en cuenta que los caminos no simplificaban el traslado sino que generaban demoras.

Siempre es un placer poder ver a la selección “Albiceleste”, pero sobre toda las cosas ver jugar a Lionel Messi es de lo más lindo que nos pudo haber pasado. No conforme con eso, en zona mixta sin intenciones de buscar una nota, buscamos algo más. Al no poder sacarse una foto porque está prohibido, tuvimos la claridad de pensar una acción que todo argentino y argentina quisiera hacer: demostrarle cariño y agradecimiento al 10;

Y así fue que luego del partido ante Polonia, al pasar por la zona mixta plagado de seguridad, le pedimos al capitán si le podíamos dar un abrazo. Automáticamente Lionel se dio vuelta, desplazó a la seguridad y nos brindó un claro gesto de humildad y cariño reflejado

Post partido ante Australia buscamos el mismo camino y en el abrazo le marcamos como “cabala” y funcionó. En los siguientes encuentros contra Paises Bajos y Croacia la “Pulga” sin mediar palabras, vino y nos brindó ese abrazo cabulero.

Ahora nos queda esperar el último abrazo: el de la final. Ese gesto de cariño que representa a todo un pueblo argentino que ama a su idolo.

UN CHARLA DE CAFÉ

Sin proponernos nada mediático, en la jornada del viernes 15 de diciembre llegó un mensaje al grupo de amigos: “Hoy charla de café con Víctor Hugo Morales” por parte de nuestro amigo Néstor Clivati. Lógicamente concurrimos al encuentro y tal como marca el titulo, así fue.

Ver, saludar y compartir una charla amena con el relator de fútbol más grande de la historia no se da todo los dias. Mientras apuntaba algunos titulos para grabar su programa en C5N, VHM nos contaba sus experiencia de ver a Messi pero también nos preguntaba sobre nuestra vivencia en el mundial

“Será mi último mundial” disparó el VH agregando “Ya voy a tener 80 años en el próximo”. Y rapidamente recogimos el guante diciendole, “Pero si Messi sale campeón, usted tiene que seguir” y la respuesta en tono de chiste fue: “Podría ser una condición para seguir relatando” disparó.

El próximo domingo completaremos 22 partidos vistos en este mundial. Impensado, inimaginable y tal vez si hubiesemos soñado, no saldría tan perfecto.

Los 35 días en Qatar nos deja un deber cumplico, irreptible pero sobre toda las cosas un recuerdo antológico por las vivencias de un mundial atípico.

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